{"id":13458,"date":"2024-05-15T14:50:50","date_gmt":"2024-05-15T14:50:50","guid":{"rendered":"https:\/\/lasillainformativa.com.mx\/?p=13458"},"modified":"2024-05-15T14:50:51","modified_gmt":"2024-05-15T14:50:51","slug":"el-nilo-camino-de-retorno-para-los-sursudaneses-que-huyen-de-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zoompublico.org\/?p=13458","title":{"rendered":"El Nilo, camino de retorno para los sursudaneses que huyen de la guerra"},"content":{"rendered":"\n<p>Un&nbsp;<strong>barco de 20 metros de eslora&nbsp;<\/strong>espera atracado en un peque\u00f1o&nbsp;<strong>puerto de Renk<\/strong>, en el norte de&nbsp;<strong>Sud\u00e1n del Sur<\/strong>, a unos&nbsp;<strong>600 sursudaneses&nbsp;<\/strong>que regresan a su tierra huyendo de la guerra en Sud\u00e1n, pa\u00eds al que migraron en busca de un futuro mejor que se trunc\u00f3 hace m\u00e1s de un a\u00f1o con el estallido de un nuevo conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra entre el Ej\u00e9rcito regular sudan\u00e9s y el grupo paramilitar&nbsp;<strong>Fuerzas de Apoyo R\u00e1pido (FAR)<\/strong>, que comenz\u00f3 a mediados de abril de 2023, hizo que m\u00e1s de 500 mil personas cruzaran a Sud\u00e1n del Sur tan solo en ese a\u00f1o, de los que el 83 por ciento eran sursudaneses que retornaban a su pa\u00eds, seg\u00fan el&nbsp;<strong>Programa Mundial de Alimentos (PMA)<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por entonces, Sud\u00e1n del Sur, el pa\u00eds m\u00e1s joven de \u00c1frica que se independiz\u00f3 de su vecino septentrional en 2011, ya albergaba&nbsp;<strong>360 mil refugiados y dos millones de desplazados<\/strong>&nbsp;internos por otras crisis, algunas relacionadas con la emergencia clim\u00e1tica y sus efectos sobre la agricultura o conflictos entre diferentes comunidades locales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ligero equipaje, largo viaje<br>\u200b<\/h2>\n\n\n\n<p>Bajo un sol abrasador y m\u00e1s de&nbsp;<strong>40\u00b0C de temperatura<\/strong>, trabajadores humanitarios de la Organizaci\u00f3n Internacional para las&nbsp;<strong>Migraciones (OIM)<\/strong>&nbsp;organizan las dos filas de los pasajeros que subir\u00e1n a la vieja embarcaci\u00f3n cargados con sus maletas y coloridos fardos, neveras y botellas de agua rellenas de zumo o refresco con hielo que no tarda en deshacerse.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevan consigo las provisiones justas para aguantar los dos d\u00edas que dura el trayecto por el r\u00edo Nilo hasta el puerto de Malakal, a unos 285 kil\u00f3metros aproximadamente al sur de Renk, de acuerdo con las coordenadas en el mapa.<\/p>\n\n\n\n<p>El capit\u00e1n del buque organiza la distribuci\u00f3n del equipaje, que varios hombres sit\u00faan con relativo cuidado en el suelo, asegur\u00e1ndose de cubrir cualquier hueco para aprovechar el espacio al m\u00e1ximo. Despu\u00e9s, cada viajero se sentar\u00e1 encima de su maleta.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed no hay riesgo de p\u00e9rdida, asegura a EFE el capit\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Solas y sin recursos<br>\u200b<\/h2>\n\n\n\n<p>Primero, suben las mujeres junto a sus hijos y las personas vulnerables, con alg\u00fan tipo de discapacidad o ancianos; despu\u00e9s suben los hombres, que representan un tercio de todos los pasajeros en esta jornada.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas son chicas j\u00f3venes, la mayor\u00eda est\u00e1n solas. Algunos maridos se quedaron en Sud\u00e1n bajo la promesa de reunirse con ellas m\u00e1s tarde, otros fueron asesinados por hombres armados durante su huida.<\/p>\n\n\n\n<p>Unas est\u00e1n embarazadas, otras cargan con beb\u00e9s en sus brazos que empiezan a llorar tras un rato al sol. Para calmarlos, son trasladados a la cabina de mando, el \u00fanico lugar cubierto que ofrece algo de sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>Amina, nombre ficticio, es la madre de los dos gemelos de tres semanas que descansan bajo el tim\u00f3n del barco. &#8220;No s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 mi marido&#8221;, dice a EFE mientras da el pecho a uno de los peque\u00f1os y el otro duerme en los brazos de su hermana en la cabina del barco.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 cansada, dice con una sonrisa triste en su rostro. Regresa a Malakal para reencontrarse con sus padres y su comunidad en un intento de rehacer su vida y dejar atr\u00e1s el miedo a los disparos y las bombas que se extendieron desde Jartum, donde trabajaba limpiando casas, hasta la frontera.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Regresar sin ra\u00edces<br>\u200b<\/h2>\n\n\n\n<p>El miedo, las dudas y la preocupaci\u00f3n acompa\u00f1an a los pasajeros, que comparten entre ellos sus experiencias para desahogarse y encontrar fuerzas para seguir adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Para muchos, dice otro retornado, Abdelatif, volver a Sud\u00e1n del Sur no es volver a casa ni a un entorno seguro porque ya hab\u00edan construido su vida en Sud\u00e1n sin intenci\u00f3n de volver. Es regresar a unas ra\u00edces que se secaron hace mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>Los casos m\u00e1s llamativos son los de los ni\u00f1os que nacieron en Sud\u00e1n y viajan a Sud\u00e1n del Sur, un pa\u00eds totalmente desconocido para ellos, pero del que poseen la nacionalidad por sus progenitores. Algunos viajan con sus padres, muchos \u00fanicamente con sus madres y otros lo hacen con hermanos mayores o t\u00edas porque perdieron a sus padres por el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando est\u00e1n todos sentados sobre sus maletas, un joven tripulante suelta el cabo que manten\u00eda amarrado el barco a la maltrecha d\u00e1rsena. La embarcaci\u00f3n empieza a separarse del muelle y los pasajeros se despiden con la mano de los trabajadores humanitarios que permanecen de pie en el puerto.&nbsp;<strong>La traves\u00eda por el Nilo ha comenzado<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un&nbsp;barco de 20 metros de eslora&nbsp;espera atracado en un peque\u00f1o&nbsp;puerto de Renk, en el norte de&nbsp;Sud\u00e1n del Sur, a unos&nbsp;600 sursudaneses&nbsp;que regresan a su tierra huyendo de la guerra en Sud\u00e1n, pa\u00eds al que migraron en busca de un futuro mejor que se trunc\u00f3 hace m\u00e1s de un a\u00f1o con el estallido de un nuevo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13459,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-13458","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13458"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13458\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13460,"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13458\/revisions\/13460"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zoompublico.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}